martes, 25 de septiembre de 2012

La barbarie de ser bárbaro






El derecho de opinar solo debería tener aquellos que lo merezcan, aquellos que valoren y que respeten lo que hacen, hoy nos enfrentamos al dominio absoluto de la hiperdemocracia, hoy cualquiera puede dar su opinión.









Ahora resulta que cualquiera es escritor crítico o un pensador profundo, cualquiera es un fotógrafo buenísimo, o experto en música. Ahora resulta que la opinión de todos es importante, que cualquiera tiene algo bueno que decir.
Probablemente muchos me llamen loco, insensato, o alguna cosa semejante, pero tengo que decir invariablemente que la democracia ha fracasado, y que eso de que todos deben opinar es mas loco que querer guardar toda la información del mundo y del universo en algo tan efímero como en esa cosa llamada Internet.
La hiperdemocracia nos ha rebasado, y las masas se levantan una vez más pero con más fuerza y más unida, más homogéneas,  pero esta vez unidas en su ignorancia, en su mismo nivel de imbecibilidad.





Poco recordamos o pocos conocimos bien la época en que las cosas valían por ellas mismas.
Aquella persona que tenía los conocimientos o las habilidades únicas que hacían que valiera la pena el esfuerzo de los estudios o bien hacía que el don natural de hacer algo especialmente bien te hiciera destacar.
¿Qué pasa con aquellos viejos médicos que acumulaban conocimientos y los compartían orgullosamente a quien le solicitara ayuda?


Ahh!!! Pero aquellas personas seguramente siguen por ahí, leyendo, cultivándose, practicando sus artes con profesionalismo cabal, pero al parecer hoy vale mas una computadora, o un acceso seguro a internet, a Google, a Wikipedia, Porque ¿de que servirá conocer una cura de una calentura si en Google te indican como solucionarlo? O un dato importante, una fecha, todo tendrá alarmas, agendas, ¿para qué mecánicos? ¿Para qué artistas? ¿Para qué médicos? Tal vez hoy suene un poco exagerado, pero en algún tiempo no muy lejano la memoria será algo casi innecesario, por lo mismo la inteligencia disminuirá, y muchas cosas que hoy valoramos un poco en un futuro se transformarán, estoy convencido que llegará un momento en que ni los médicos serán completamente necesarios.
Pero esto era precisamente lo que soñaban ya los ilustrados ¿no? el conocimiento a la mano de todos, fácil, sin digerir, ¿qué pasó con el sueño americano de hacer fácil y cómoda la vida? pues en mi opinión se ha cumplido de manera tan cruel y absurda que tenemos un sueño convertido en pesadilla distorsionado como una errónea formula química, como si algo estuviera faltando.

A simple vista resalta el problema, hoy en día el conocimiento se tergiversado en algo así tan llano como "información", la información es considerada una herramienta, y todos tenemos herramientas y artefactos para ser parte de esos elitistas que antes tenían que sufrir años para el dominio de su arte, ciencia, religión o hasta filosofía. Es decir, que hoy cualquier tiene acceso a la información y a la comodidad de una vida que antes tenía un precio, o mejor dicho un valor. Hoy cualquiera tiene conocimientos básicos de escuela, pero antes, era para privilegiados y ¿en que se transformaba? En cantidades tremendas de poetas, de científicos, de artistas, de pensadores o de políticos. Hoy cada vez hay menos pensadores reales, inversamente proporciona la cantidad de escuelas tan abrumadora como nunca antes visto. Pero no se trata de negar la escuela, la educación, el problema es restringirse a lo aprendido ahí y olvidarse de “nutrir” a los educandos con conocimientos particulares, dales gustos diferentes, hacerles experimentar hasta que encuentren su camino y no haciéndolos encajar como ladrillos en cualquier camino que sea lucrativo.


Esto es tan claro y tan evidente, tanto que en la medida de lo claro de esta verdad se hace un poco mas oscura la vida para los que valoramos el esfuerzo, para los que valoramos la inteligencia, para los que valoramos el análisis, lo especial, para los que valoramos hipótesis y resultado, la reflexión, para  los que valoramos.


Un resultado  tan nihilista como deprimente que aquellos que usan las vías fáciles de la vida, no dominan mejor que  "un profesional" pero aquellos que están detrás de todos nosotros aquellos que mandan, aquellos "dioses ocultos" que nos controlan valoran lo practico, lo útil, lo efímero, y es precisamente ahí donde se exponencía el problema -permítaseme usar el concepto valorar para aquellos que no valoran otra cosa que el dinero-.

Desde que alguien inventó esa cosa llamada Enciclopedia se  realizó el primer paso para el mundo de la informática, a este respecto quiero culpar a los ilustrados, y digo culpar a la vez que quiero agradecerles el acercarnos el conocimiento a quien lo valoramos, pero pusieron la primer piedra sin imaginarlo del castillo dedicado a la información, al ídolo absoluto solo por debajo del ídolo poder y riqueza, estando colocado aun por encima del ídolo apariencia. Recordando eso que dicen sobre el conocimiento transformado en mera información, “que cuando descubrieron que la información era negocio, la verdad dejó de importar”

¿Cuál es la consecuencia, mas próxima? crecimiento desmedido, descontrolado, absurdo, " a lo bestia", es decir eso que llaman progreso en pocas palabras.
¿Qué es lo negativo de ello? pues “el ahora”, “el yo opino”, “yo valgo”, “yo creo”, yo soy igual que todos ustedes -a este respecto habrá muchos que se sensibilicen bogando por la completa igualdad de los hombres, con cursilerías cristianas o hipocresías democráticas, pero no se engañen, los hombres no son iguales, no lo son, el problema del mundo radica en querer creer esto-.

Hay un extraño esfuerzo en el ser humano por querer destacar, a la vez que quiere tener los mismo derechos y los mismos privilegios que los demás. Jamás pedirá tener menos, la errada pretención de los hombres radica en querer ser igual o superior a los demás, no dándose cuenta sino hasta muy tarde que cada hombre guarda en él mismo una belleza y una magia tan especial e importante. Pero pretende ser mejor, y hace esfuerzos por destacar, y lo que pasa es que todos hacen el mismo esfuerzo, rodeados de las mismas circunstancias terminan haceindo todos exactamente lo mismo. Al querer destacar terminan siendo iguales. Pero eso sí, quieren que todos valgan iguales, que todas las opiniones  aunque carezcan de formación puedan ser escuchadas, todos quieren comentar, como si obtuvieran algún siniestro y perverso placer al plasmar algún comentario y otros lo puedan ver.



La tecnología de esta época lo permite, hace que todos puedan expresarse en sus maneras tan diferentes, que resulta que por mucho que se quiera evitar decir, nos encontramos con una masa de idiotas hablando y opinando idioteces que solo a ellos y personas idiotas como ellos les puede importar. Por esta tecnología que parece ser tan primitiva comparándola con lo que podrá ser en tan solo 10 años, pueden expresar sus valiosas opiniones, mostrar sus manifestaciones artísticas, o resolver dilemas de cualquier tipo, hasta morales, con una ojeada a una pagina que tenga depositado cierta cantidad de conocimiento/información.
¿Qué nos queda por hacer? lo mismo que hemos hecho por millones de años: sobrevivir, prepararse, cultivarse, "forjar el alma, no amueblarla", “el enemigo” del hombre es el hombre, el enemigo está uno mismo.

Cuando aprendamos a valorarnos no como superiores, ni mejores, sino como únicos, es cuando comenzaremos a construir una escalera hacia el verdadero progreso espiritual, luego de ello, se los aseguro, lo demás será lo de menos.

Pero lo que digo no tiene mucho sentido, pues carezco de autoridad y de preparación para comentar, al menos de la necesaria, mis comentarios deben caer en uno mas de los esfuerzos  por querer ser alguien igual que los demás, o sea que lo mío solo es una opinión idiota, y sólo idiotas parecidos a mi, me entenderán.


No hay comentarios:

Publicar un comentario